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miércoles, 17 de octubre de 2012
La situación ambiental del área costera de la Bahía Blanca: un análisis cualitativo a través de sus paisajes
Las zonas costeras al ser ambientes donde se manifiestan las interacciones y acciones de dos dominios totalmente diferentes, el marino y el terrestre, poseen una notable riqueza y numerosas ventajas. Es por este motivo que representan uno de los sitios de nuestro planeta más codiciados para la instalación humana. Esto sumado a la fragilidad propia de estas áreas conduce a que los problemas ambientales y las amenazas sean aquí más numerosos.
La franja costera de la bahía Blanca no ha permanecido ajena a esta tendencia. El avance permanente del área industrial y portuaria ha derivado en una degradación importante del medio natural. El paisaje al constituir la parte visible del espacio geográfico se convierte en un objeto de fundamental
importancia al momento de evaluar la situación ambiental de un territorio. Para su análisis se aplicó la metodología propuesta por los autores Bovet Pla y Ribas Vilás, adaptada por los integrantes del Proyecto de Investigación “El desarrollo local en espacios urbanos, periurbanos y rurales del Suroeste
Bonaerense” (Zinger y Otros), perteneciente a la Universidad Nacional del
Sur. Asimismo, a partir de los datos obtenidos se determinaron las zonas de
riesgo y las amenazas bajo las cuales se encuentra el área.
Las diversas ventajas de la zona costera de la bahía Blanca fueron un incentivo para la instalación a fines del siglo XIX y principios del siglo XX de dos importantes puertos: Ingeniero White y Galván. Los trabajos
efectuados a fin de acondicionar el área implicaron una gran transformación del medio natural del área, la cual se vio acelerada por el establecimiento de diversas actividades industriales.
El paisaje al constituir la parte visible del espacio geográfico se convierte en un objeto de fundamental importancia al momento de evaluar la situación ambiental de un territorio, ya que a través de él se pueden identificar problemas ambientales así como determinar zonas de riesgo con mayor o menor grado de criticidad. En el caso de la presente investigación se analizaron los paisajes desde cuatro puntos de observación ubicados sobre la franja costera de la bahía Blanca, con el objetivo de detectar las amenazas y las vulnerabilidades del área, caracterizar el deterioro ambiental, reconocer los conflictos ambientales que afectan al sector y confeccionar la cartografía de síntesis que facilite la toma de decisiones en la mitigación y prevención de riesgos.
La metodología empleada corresponde a los autores Bovet Pla y Ribás Vila, adaptada por los integrantes del Proyecto de Investigación “El desarrollo local en espacios urbanos, periurbanos y rurales del Suroeste Bonaerense” (zinger y otros), de la Universidad Nacional del Sur.
miércoles, 10 de octubre de 2012
EL VALOR DE LOS HUMEDALES COSTEROS
Más de un tercio de la población mundial vive en zonas costeras y pequeñas islas, aunque en realidad ellas sólo cubren de manera efectiva el 4% del área continental de nuestro planeta. La densidad de población en las costas triplica la que existe en el interior de los continentes y se está incrementando en forma exponencial. Otro dato a tener en cuenta es que 60 de las 100 ciudades más populosas del mundo se encuentran sobre las costas. Esto demuestra de por sí que existe una fuerte migración desde los campos hacia las ciudades y que esa migración se realiza hacia las áreas costeras de los continentes.
El resultado de este paulatino, pero acelerado, desbalance en la distribución de la población tiene un fuerte impacto sobre la sustentabilidad a largo plazo de los habitantes que dependen de los ecosistemas costeros y de los servicios que ellos proveen, tales como protección contra tormentas, producción pesquera o calidad de las aguas para consumo o entretenimiento. Más allá del consenso que existe sobre la importancia de estos ambientes, la degradación y pérdida de ecosistemas costeros es muy intensa y se incrementa globalmente. Por ejemplo, en las últimas tres décadas se han perdido o degradado el 50% de las marismas, 35% de los manglares y 30% de los arrecifes (fundamentalmente coralinos).
Cuando se consideran los valores intrínsecos de una propiedad se toman en cuenta aspectos tales como la superficie del lote, ubicación y número y calidad de servicios a los que tiene acceso. Cualquiera que haya averiguado o adquirido propiedades en zonas costeras, especialmente en balnearios, puede aseverar cómo los valores se incrementan significativamente con la cercanía al mar. Sin embargo, no ocurre lo mismo cuando se trata de valuar a un humedal costero. Lo que en la zona de Bahía Blanca se denomina comúnmente “cangrejales”, desde un punto de vista inmobiliario, tiene un valor muy por debajo de una propiedad frente al mar en lugares como Mar del Plata, Monte Hermoso o Puerto Madero.
Sin embargo, la relación entre la estructura del ecosistema, su función y su valor económico es un factor esencial cuando se deben tomar decisiones referidas al manejo y ordenamiento costero. Existe una concepción equivocada según la cual un ambiente carente de atractivo turístico o condiciones adecuadas para desarrollos urbanísticos o industriales carece de valor socio-económico, o que éste es despreciable en comparación a los que ofrecen los últimos. Ello se debe a que son muy escasos los estudios que se han realizado a los efectos de evaluar el valor de los humedales costeros.
En numerosos países, particularmente en el sudeste de Asia y en Ecuador, se han eliminado grandes extensiones de manglares para dedicarlas a acuacultura de langostinos. El resultado ha sido desastroso tanto desde el punto de vista ecológico como por las pérdidas económicas y sociales que ello ha significado. Los manglares cumplen un papel de protección costera fundamental, por ejemplo ante grandes tormentas (huracanes, tifones) o tsunamis, y ello es también válido para otros humedales como las marismas o los pastos marinos. De hecho, las zonas más perjudicadas durante el recientetsunami en el sudeste asiático fueron justamente las zonas donde se produjo esa transformación ambiental. Por ejemplo, se demostró recientemente que el valor de la protección costera que dan los manglares aumentan de 0 a u$s 18 millones en relación con el área (de 0 a 10 km2) (Barbier et al., 2008) mientras que el retorno comercial de la cría de langostinos se reduce en u$s 10 millones en el mismo rango de superficial de 0 a 10 km2).
En Argentina, así como en la mayor parte de los países en desarrollo, se le da escasa importancia al valor real de los humedales costeros a pesar de que estos ambientes son el núcleo de la cadena alimentaria para la mayoría de las especies comerciales que se pescan en nuestras costas. El aporte de nutrientes que además realizan hacia la plataforma continental apoyando la alimentación de otras especies es enorme. Sumado a ello, los humedales costeros son de valor como sitios de alimentación de las aves migratorias o bien como sistemas de protección temprana ante el ascenso del nivel medio del mar. En efecto, el mantenimiento de nuestros humedales costeros resulta de vital importancia para evitar la inundación de puertos y ciudades costeras siempre y cuando se permita que ellos crezcan a un ritmo al menos igual al del nivel del mar.
Es lamentable que estos aspectos no sean considerados dentro de los proyectos de investigación en los que la participación de economistas o sociólogos especializados en medio ambiente es esencial. Esto es esencial no sólo para definir el valor intrínseco del humedal, sino para definir las posibles estrategias que conduzcan a un mejor manejo y ordenamiento de los humedales costeros. Finalmente, se debe lograr una integración con quienes tienen la responsabilidad de tomar decisiones (legisladores, órganos de gobierno, etc.) a los efectos de lograr las leyes necesarias para alcanzar una adecuada administración de estos ambientes.
miércoles, 3 de octubre de 2012
Los humedales y el cambio climático
Todavía faltan unos días pero me pareció un excelente tema como para comenzar el año. La cuestión: el cuidado y la protección de los humedales, reservas de agua vitales para el planeta.
Pattie Rodelli / Proteger
Como seguramente ya saben el 2 de febrero es el día mundial de estos lugares, cuya categoría de protección se denomina sitio Ramsar. Para este año la convención estableció como lema: “Cuidar los humedales, una respuesta al cambio climático” y trata de llamar la atención sobre la relación entre estos sistemas naturales y el cambio global.
“Los humedales son valorados como fuentes de agua, recarga de acuíferos, criaderos naturales de peces y reservorios de diversidad biológica y cultural, entre otras irremplazables funciones; ahora necesitan ser reconocidos como aliados indispensables en la mitigación de los impactos negativos del cambio climático sobre las cuencas hídricas y los asentamientos humanos”, señalaron en Proteger, la más destacada ONG argentina en este tema.
- Los humedales son zonas en las que el agua es el principal factor que controla tanto el ambiente como la vida vegetal y animal relacionada con él. Son de diferente tipo y conocidos con diferentes nombres: esteros, bañados, lagunas, albuferas, arroyos, ríos, islas inundables, madrejones, pantanos, manglares, estuarios, deltas, etc. Pueden ser de aguas saladas, salobres o dulces, temporarios o permanentes. Los humedales son ecosistemas de una rica diversidad y productividad biológica, que albergan especies animales y vegetales acuáticas y terrestres. También son ambientes frágiles y amenazados, actualmente con alto riesgo de deterioro y degradación.
“Los humedales ahora necesitan ser reconocidos como aliados indispensables en la mitigación de los impactos negativos del cambio climático sobre los ecosistemas naturales, las cuencas hídricas y los asentamientos humanos en todo el planeta”, señaló Jorge Cappato, director general de Proteger.
“Si logramos conservar mejor la integridad de los ecosistemas de humedales y las funciones que gratuitamente cumplen en favor de la sociedad humana, estaremos también mejor preparados para resistir desastres agravados por el cambio climático, como en los casos de sequías extremas e inundaciones extraordinarias, que antes existieron pero que ahora parecen haberse vuelto más frecuentes”, indicó Cappato –quien también es punto focal para la Argentina del programa de Comunicación, Educación y Concienciación Pública (CECoP) de la Convención Ramsar.
miércoles, 26 de septiembre de 2012
Función de los humedales Parte 2
6. Depuración de Aguas: Las plantas y los suelos de los humedales desempeñan una función importante en la depuración del agua eliminando las altas concentraciones de nitrógeno y fósforo y, en algunos casos, productos químicos tóxicos,, asociados comúnmente a la escorrentía agrícola.
7. Reservorio de Biodiversidad: los humedales dan sustento a unas concentraciones espectaculares de especies silvestres dependientes de las zonas húmedas: más del 40% de las especies del mundo y el 12% de todas las especies animales se hallan en los humedales de agua dulce. Mas en general, los humedales se caracterizan por la gran diversidad de especies que viven en ellos.
8. Productos de Humedales: los humedales reportan a los seres humanos diversos otros beneficios que revisten la forma de productos susceptibles de explotarse. El espectro es enorme: fruta, pescado, crustáceos, carnes, cocodrilo y otros animales, resinas, madera de construcción, leña, cañas para construir techos y trenzar, forraje para animales, etc. La explotación se lleva a cabo a todos los niveles – de subsistencia, de industrias artesanales y a escala comercial mayor – en todo el mundo. Los modelos de uso y manejo de los humedales dependerán de las características del humedal.
9. Recreación/Turismo/Educación/Investigaci… Los humedales son lugares ideales para involucrar al público en general y a los alumnos de las escuelas en experiencias prácticas de aprendizaje en un clima eminentemente recreativo, para elevar la conciencia respecto a las cuestiones socio-ambientales. Asimismo son lugares ideales para la investigación científica.
10. Valor Cultural: Con frecuencia los humedales revisten importancia histórica, arqueológica, religiosa o por otros motivos culturales en el plano local o nacional, pese a lo cual es un tema esencialmente inexplorado y mal documentado.
7. Reservorio de Biodiversidad: los humedales dan sustento a unas concentraciones espectaculares de especies silvestres dependientes de las zonas húmedas: más del 40% de las especies del mundo y el 12% de todas las especies animales se hallan en los humedales de agua dulce. Mas en general, los humedales se caracterizan por la gran diversidad de especies que viven en ellos.
8. Productos de Humedales: los humedales reportan a los seres humanos diversos otros beneficios que revisten la forma de productos susceptibles de explotarse. El espectro es enorme: fruta, pescado, crustáceos, carnes, cocodrilo y otros animales, resinas, madera de construcción, leña, cañas para construir techos y trenzar, forraje para animales, etc. La explotación se lleva a cabo a todos los niveles – de subsistencia, de industrias artesanales y a escala comercial mayor – en todo el mundo. Los modelos de uso y manejo de los humedales dependerán de las características del humedal.
9. Recreación/Turismo/Educación/Investigaci… Los humedales son lugares ideales para involucrar al público en general y a los alumnos de las escuelas en experiencias prácticas de aprendizaje en un clima eminentemente recreativo, para elevar la conciencia respecto a las cuestiones socio-ambientales. Asimismo son lugares ideales para la investigación científica.
10. Valor Cultural: Con frecuencia los humedales revisten importancia histórica, arqueológica, religiosa o por otros motivos culturales en el plano local o nacional, pese a lo cual es un tema esencialmente inexplorado y mal documentado.
miércoles, 19 de septiembre de 2012
Función de los humedales
1. Control de inundaciones: puesto que actúan como esponjas almacenando y liberando lentamente el agua de lluvia.
2. Reposición de Aguas Subterráneas: muchos humedales contribuyen a recargar acuíferos que almacenan el 97% de las aguas dulces no congeladas del planeta y aportan agua de beber a casi un tercio de la población mundial.
3. Protección contra Tormentas, tsunamis y otros fenómenos climáticos: las marismas salobres, los manglares y otros humedales arbolados sirven de primera línea de defensa, reduciendo la acción del viento, así como de las olas y corrientes.
4. Retención de sedimentos y nutrientes: los humedales tienden a reducir la fuerza del agua promoviendo la deposición de los sedimentos transportados por ella. Los nutrientes van asociados a menudo a sedimentos y pueden depositarse al mismo tiempo. Estos nutrientes, sobre todo nitrógeno y fósforo de diversas fuentes (restos orgánicos, desechos humanos, descargas industriales y agropecuarias), se pueden acumular en el subsuelo, pueden ser transformados por procesos químicos y biológicos o ser absorbidos por la vegetación de humedal. Esta capacidad de retener nutrientes hace que muchos humedales figuren entre los ecosistemas más productivos conocidos.
5. Mitigación del Cambio Climático: los humedales sirven de importantes depósitos (sumideros) de carbono. La degradación de humedales liberaría grandes cantidades de dióxido de carbono (responsable de por lo menos el 60% del efecto de calentamiento) y otros gases de efecto invernadero que contribuyen al aumento de la temperatura mundial.
miércoles, 12 de septiembre de 2012
Los humedales de la costa argentina se lucen en el Calendario Ambiental 2012 de la Fundación Patagonia Natural
Por décimo novena edición, la Fundación Patagonia Natural ha
lanzado su calendario ambiental. 5.000 ejemplares recorrerán
escuelas e instituciones de la costa argentina mostrando la belleza e informando sobre valor natural y ecosistémico de los humedales.
lanzado su calendario ambiental. 5.000 ejemplares recorrerán
escuelas e instituciones de la costa argentina mostrando la belleza e informando sobre valor natural y ecosistémico de los humedales.
A un año de cumplir dos décadas de edición ininterrumpida, el Calendario Ambiental que cada año crea, diseña y distribuye gratuitamente la Fundación Patagonia Natural, se ha convertido en un clásico esperado por todos. La edición 2012 pone en valor a un tipo de ambiente de suma preocupación: los humedales de la costa argentina.
Los humedales se definen por la presencia de agua. La Convención sobre Humedales los define en forma amplia como: "las extensiones de marismas, pantanos y turberas, o superficies cubiertas de agua, sean éstas de régimen natural o artificial, permanentes o temporales, estancadas o corrientes, dulces, salobres o saladas, incluidas las extensiones de agua marina cuya profundidad en marea baja no exceda de seis metros". En esta definición quedan incluidos todos los ambientes acuáticos continentales y la zona costera marina.
Dado su alto valor ecosistémico su conservación es vital para el sostenimiento de hábitats naturales y para las comunidades. Además de constituirse en reservorios de biodiversidad, los humedales cumplen diversas funciones que repercuten directa e indirectamente sobre nuestras comunidades y nuestra calidad de vida. Algunas de ellas son control de inundaciones, reposición de aguas subterráneas, estabilización de costas, protección contra tormentas, retención y exportación de sedimentos y nutrientes, mitigación del cambio climático y depuración de las aguas.
Pese a su importancia, estos ambientes se están degradando año a año, en gran parte debido a las actividades relacionadas con el rápido desarrollo costero y el aumento de las actividades económicas deficientemente controladas.
Por estos motivos, la FPN ha apostado este año a divulgar en su Calendario las particularidades que hacen a los humedales, ecosistemas de gran importancia para la conservación. De esta manera, los meses del año se encuentran representadas por las Áreas Protegidas Reserva Mar Chiquita (Buenos Aires), Estuario Bahía Blanca (Buenos Aires), Bahía San Blas y Anegada (Buenos Aires), Reserva Punta Bermeja (Río Negro), Caleta Los Loros (Río Negro), Bahía San Antonio (Río Negro), Península Valdés (Chubut), Cabo Dos Bahías (Chubut), Estuario del rio Gallegos (Santa Cruz), Ría Deseado (Santa Cruz), Reserva Costa Atlántica (Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur), e Islas de los Estados (Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur).
Todos estos sitios se encuentran expuestos por las excelentes fotografías aportadas por Florencia Belenguer, Luis Bala, Santiago Imberti, Ricardo Delfino Schenke, Pablo Petracci, Guillermo Harris, Griselda Sessa, Vicky Cortés, César Urrutia y Jorge Combina.
Manteniendo el mismo esfuerzo de cada año, la tirada de 5000 ejemplares será distribuida a todas las escuelas de la Patagonia, y a las de la costa bonaerense, además de instituciones vinculadas al turismo, la cultura y los gobiernos a escala municipal, provincial y nacional.
La Fundación Patagonia Natural se complace en poder satisfacer la demanda de sus socios, amigos, periodistas, y principalmente, los maestros de escuelas, que reiteradamente solicitan el material. Cabe destacar que este producto fue realizado gracias a la ejecución del Proyecto Sistema Interjurisdiccional de Áreas Protegidas Costero Marinas (SIAPCM), que ejecuta la FPN en casi la totalidad de la costa argentina. Mediante el mismo se trabaja para ampliar la protección y asegurar la conservación de la biodiversidad costera y marina de la Argentina, con un enfoque ecosistémico dentro de un proceso más amplio de planificación para el manejo de los recursos marinos.
miércoles, 5 de septiembre de 2012
Reserva Natural Otamendi
La Reserva Natural Otamendi conserva muestras significativas de tres ecorregiones: el Pastizal Pampeano, Espinal y Delta e Islas del Paraná. Dentro de ellas, se puede observar una importante diversidad de ambientes, tales como la Pampa Ondulada, el Talar de Barranca, el Bañado (compuesto por el Pajonal Inundable, Pastizal Salino y Ambientes de Aguas Abiertas como las Lagunas Grande y del Pescado) y el Albardón Costero que contiene el Monte Ribereño del Paraná o Monte Blanco. De las 3000 Ha. que ocupa la Reserva, aprox. el 90 % son zonas bajas e inundables, por lo que, dada su ubicación geográfica dentro de la zona más densamente poblada del país, presenta una enorme importancia como humedal. La Reserva es un AICA (Área de Importancia para la Conservación de las Aves), un Área Valiosa de Pastizal y fue declarada Sitio Ramsar el 22 de marzo de 2008 “Día Mundial del Agua”.
Se encuentra ubicada en el Partido de Campana, Provincia de Buenos Aires, a orillas del Río Paraná de las Palmas, a la altura del Barrio Las Colinas de Otamendi.ACCESOS: Por la Ruta Nacional Nº 9, (desde Bs. As. ramal Campana) se accede al Barrio Las Colinas de Otamendi, ubicada en el Km 67.500, entre las ciudades de Campana, al norte, y Belén de Escobar, al sur. Por la calle Cordero del Barrio, luego de recorrer aproximadamente 1 km, se llega a la portada de la Reserva Natural Otamendi. También se puede llegar por ferrocarril tomando la línea Mitre desde la Terminal de Retiro hasta la Estación Otamendi, previo transbordo en Villa Ballester. Circulan diferentes compañías de ómnibus, la empresa Chevallier Metropolitana (sale de Once) con servicios regulares a Zárate, y la línea de colectivos 430 (que realiza el recorrido Ing. Maschwitz – San Martín – Zárate – Ing. Maschwitz) se detienen en el cruce de la Ruta Nacional Nº 9 (Panamericana) y el camino de acceso a Otamendi.
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