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miércoles, 26 de septiembre de 2012

Función de los humedales Parte 2

6. Depuración de Aguas: Las plantas y los suelos de los humedales desempeñan una función importante en la depuración del agua eliminando las altas concentraciones de nitrógeno y fósforo y, en algunos casos, productos químicos tóxicos,, asociados comúnmente a la escorrentía agrícola.

7. Reservorio de Biodiversidad: los humedales dan sustento a unas concentraciones espectaculares de especies silvestres dependientes de las zonas húmedas: más del 40% de las especies del mundo y el 12% de todas las especies animales se hallan en los humedales de agua dulce. Mas en general, los humedales se caracterizan por la gran diversidad de especies que viven en ellos.

8. Productos de Humedales: los humedales reportan a los seres humanos diversos otros beneficios que revisten la forma de productos susceptibles de explotarse. El espectro es enorme: fruta, pescado, crustáceos, carnes, cocodrilo y otros animales, resinas, madera de construcción, leña, cañas para construir techos y trenzar, forraje para animales, etc. La explotación se lleva a cabo a todos los niveles – de subsistencia, de industrias artesanales y a escala comercial mayor – en todo el mundo. Los modelos de uso y manejo de los humedales dependerán de las características del humedal.

9. Recreación/Turismo/Educación/Investigaci… Los humedales son lugares ideales para involucrar al público en general y a los alumnos de las escuelas en experiencias prácticas de aprendizaje en un clima eminentemente recreativo, para elevar la conciencia respecto a las cuestiones socio-ambientales. Asimismo son lugares ideales para la investigación científica.

10. Valor Cultural: Con frecuencia los humedales revisten importancia histórica, arqueológica, religiosa o por otros motivos culturales en el plano local o nacional, pese a lo cual es un tema esencialmente inexplorado y mal documentado.

miércoles, 19 de septiembre de 2012

Función de los humedales


1. Control de inundaciones: puesto que actúan como esponjas almacenando y liberando lentamente el agua de lluvia.

2. Reposición de Aguas Subterráneas: muchos humedales contribuyen a recargar acuíferos que almacenan el 97% de las aguas dulces no congeladas del planeta y aportan agua de beber a casi un tercio de la población mundial.

3. Protección contra Tormentas, tsunamis y otros fenómenos climáticos: las marismas salobres, los manglares y otros humedales arbolados sirven de primera línea de defensa, reduciendo la acción del viento, así como de las olas y corrientes.

4. Retención de sedimentos y nutrientes: los humedales tienden a reducir la fuerza del agua promoviendo la deposición de los sedimentos transportados por ella. Los nutrientes van asociados a menudo a sedimentos y pueden depositarse al mismo tiempo. Estos nutrientes, sobre todo nitrógeno y fósforo de diversas fuentes (restos orgánicos, desechos humanos, descargas industriales y agropecuarias), se pueden acumular en el subsuelo, pueden ser transformados por procesos químicos y biológicos o ser absorbidos por la vegetación de humedal. Esta capacidad de retener nutrientes hace que muchos humedales figuren entre los ecosistemas más productivos conocidos.

5. Mitigación del Cambio Climático: los humedales sirven de importantes depósitos (sumideros) de carbono. La degradación de humedales liberaría grandes cantidades de dióxido de carbono (responsable de por lo menos el 60% del efecto de calentamiento) y otros gases de efecto invernadero que contribuyen al aumento de la temperatura mundial.


miércoles, 12 de septiembre de 2012

Los humedales de la costa argentina se lucen en el Calendario Ambiental 2012 de la Fundación Patagonia Natural


Mes de septiembre- Estuario del Río Gallegos
Por décimo novena edición, la Fundación Patagonia Natural ha 
lanzado su calendario ambiental. 5.000 ejemplares recorrerán 
escuelas e instituciones de la costa argentina mostrando la belleza e informando sobre valor natural y ecosistémico de los humedales.


A un año de cumplir dos décadas de edición ininterrumpida, el Calendario Ambiental que cada año crea, diseña y distribuye gratuitamente la Fundación Patagonia Natural, se ha convertido en un clásico esperado por todos. La edición 2012 pone en valor a un tipo de ambiente de suma preocupación: los humedales de la costa argentina.
Los humedales se definen por la presencia de agua. La Convención sobre Humedales los define en forma amplia como: "las extensiones de marismas, pantanos y turberas, o superficies cubiertas de agua, sean éstas de régimen natural o artificial, permanentes o temporales, estancadas o corrientes, dulces, salobres o saladas, incluidas las extensiones de agua marina cuya profundidad en marea baja no exceda de seis metros". En esta definición quedan incluidos todos los ambientes acuáticos continentales y la zona costera marina.
Dado su alto valor ecosistémico su conservación es vital para el sostenimiento de hábitats naturales y para las comunidades. Además de constituirse en reservorios de biodiversidad, los humedales cumplen diversas funciones que repercuten directa e indirectamente sobre nuestras comunidades y nuestra calidad de vida. Algunas de ellas son  control de inundaciones, reposición de aguas subterráneas, estabilización de costas, protección contra tormentas, retención y exportación de sedimentos y nutrientes, mitigación del cambio climático y depuración de las aguas.
Pese a su importancia, estos ambientes se están degradando año a año, en gran parte debido a las actividades relacionadas con el rápido desarrollo costero y el aumento de las actividades económicas deficientemente controladas.
Por estos motivos, la FPN ha apostado este año a divulgar en su Calendario las particularidades que hacen a los humedales, ecosistemas de gran importancia para la conservación. De esta manera, los meses del año se encuentran representadas por las Áreas Protegidas Reserva Mar Chiquita (Buenos Aires), Estuario Bahía Blanca (Buenos Aires), Bahía San Blas y Anegada (Buenos Aires), Reserva Punta Bermeja (Río Negro), Caleta Los Loros (Río Negro), Bahía San Antonio (Río Negro), Península Valdés (Chubut), Cabo Dos Bahías (Chubut), Estuario del rio Gallegos (Santa Cruz), Ría Deseado (Santa Cruz), Reserva Costa Atlántica (Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur), e Islas de los Estados (Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur).
Todos estos sitios se encuentran expuestos por las excelentes fotografías aportadas por Florencia Belenguer, Luis Bala, Santiago Imberti, Ricardo Delfino Schenke, Pablo Petracci, Guillermo Harris, Griselda Sessa, Vicky Cortés, César Urrutia y Jorge Combina.
Manteniendo el mismo esfuerzo de cada año, la tirada de 5000 ejemplares será distribuida a todas las escuelas de la Patagonia, y a las de la costa bonaerense, además de instituciones vinculadas al turismo, la cultura y los gobiernos a escala municipal, provincial y nacional.
La Fundación Patagonia Natural se complace en poder satisfacer la demanda de sus socios, amigos, periodistas, y principalmente, los maestros de escuelas, que reiteradamente solicitan el material. Cabe destacar que este producto fue realizado gracias a la ejecución del Proyecto Sistema Interjurisdiccional de Áreas Protegidas Costero Marinas (SIAPCM), que ejecuta la FPN en casi la totalidad de la costa argentina. Mediante el mismo se trabaja para ampliar la protección y asegurar la conservación de la biodiversidad costera y marina de la Argentina, con un enfoque ecosistémico dentro de un proceso más amplio de planificación para el manejo de los recursos marinos.

miércoles, 5 de septiembre de 2012

Reserva Natural Otamendi


La Reserva Natural Otamendi conserva muestras significativas de tres ecorregiones: el Pastizal Pampeano, Espinal y Delta e Islas del Paraná. Dentro de ellas, se puede observar una importante diversidad de ambientes, tales como la Pampa Ondulada, el Talar de Barranca, el Bañado (compuesto por el Pajonal Inundable, Pastizal Salino y Ambientes de Aguas Abiertas como las Lagunas Grande y del Pescado) y el Albardón Costero que contiene el Monte Ribereño del Paraná o Monte Blanco. De las 3000 Ha. que ocupa la Reserva, aprox. el 90 % son zonas bajas e inundables, por lo que, dada su ubicación geográfica dentro de la zona más densamente poblada del país, presenta una enorme importancia como humedal. La Reserva es un AICA (Área de Importancia para la Conservación de las Aves), un Área Valiosa de Pastizal y fue declarada Sitio Ramsar el 22 de marzo de 2008 “Día Mundial del Agua”.
Se encuentra ubicada en el Partido de Campana, Provincia de Buenos Aires, a orillas del Río Paraná de las Palmas, a la altura del Barrio Las Colinas de Otamendi.

ACCESOS: Por la Ruta Nacional Nº 9, (desde Bs. As. ramal Campana) se accede al Barrio Las Colinas de Otamendi, ubicada en el Km 67.500, entre las ciudades de Campana, al norte, y Belén de Escobar, al sur. Por la calle Cordero del Barrio, luego de recorrer aproximadamente 1 km, se llega a la portada de la Reserva Natural Otamendi. También se puede llegar por ferrocarril tomando la línea Mitre desde la Terminal de Retiro hasta la Estación Otamendi, previo transbordo en Villa Ballester. Circulan diferentes compañías de ómnibus, la empresa Chevallier Metropolitana (sale de Once) con servicios regulares a Zárate, y la línea de colectivos 430 (que realiza el recorrido Ing. Maschwitz – San Martín – Zárate – Ing. Maschwitz) se detienen en el cruce de la Ruta Nacional Nº 9 (Panamericana) y el camino de acceso a Otamendi.

martes, 28 de agosto de 2012

PRINCIPALES CLASIFICACIONES DE HUMEDALES A NIVEL INTERNACIONAL


En una de las primeras clasificaciones, realizada para el inventario nacional de humedales (NWI) de los Estados Unidos. (1979) reconocen cinco sistemas de humedales principales: marinos (humedales costeros), estuáricos (deltas, marismas, manglares), fluviales (humedales a lo largo de ríos y cursos de agua), lacustres (humedales asociados a lagos) y palustres (pajonales, pantanos y turberas). Los mapas realizados bajo esta clasificación tienen una escala 1:24.000 y fueron preparados desde fotografías aéreas. Reconocen los autores que aún en esta escala, que es grande en comparación con los datos derivados de una imagen satelital LANDSAT, algunos humedales y muchas áreas de humedal alrededor de los márgenes no son detectables o mapeables.
El sistema de clasificación de humedales de la Convención de Ramsar (Convención sobre los Humedales), reconoce actualmente 12 tipos de humedales marinos y costeros, 20 de humedales continentales y 10 de humedales artificiales.
Brinson (2004:2) al describir los principios que forman la base de los grupos funcionales de humedales, establece que existen 6 ó 7 clases de emplazamientos geomorfológicos. Estas clases son equivalentes a tipos de humedales: 1) de depresiones o de cuencas; 2) de franjas lacustres; 3) de pendientes; 4) de franjas mareales; 5) fluviales; 6) las planicies húmedas de suelos orgánicos; y 7) las planicies húmedas de suelos minerales.
Al realizar una tipificación de humedales sudamericanos, Neiff (1999) propone un sistema de clasificación que ordena jerárquicamente a los humedales en dos grandes grupos y unas pocas clases, considerando el marco geomorfológico y la relación de anegamiento con los sistemas vinculados al humedal. Divide a los grandes humedales (macrosistemas cuyo principal factor ambiental es el anegamiento y secundariamente la inundación) de los humedales marginales (áreas periódicamente cubiertas por el agua en la vecindad inmediata de un gran cuerpo de agua, y que depende en forma directa de la dinámica de este último). Dentro de los grandes humedales se encuentran los pantanales y los humedales aluviales, mientras que los humedales marginales pueden ser fluviales, lacustres o litorales.
Bucher y Chani (1998) al considerar la distribución de los humedales del Chaco, los incluyen en cuanto a su origen, en tres grandes sistemas: a) humedales originados por cursos de agua provenientes de los sistemas montañosos situados al occidente del Chaco; b) humedales originados por inundaciones provenientes del sistema de los ríos Paraná y Paraguay; y c) lagunas y humedales temporarios originados por precipitaciones locales.
Malvárez (2004) sugiere que el sistema de clasificación e inventario a ser utilizado para los humedales de la Argentina, debiera permitir tanto su utilización como herramienta de planificación y manejo, como profundizar las investigaciones sobre la estructura y funcionamiento de estos ecosistemas.
Según Brinson (2004:2), los complejos de humedales a nivel de macrosistema podrían usarse para identificar áreas o tipos de humedales que están altamente integrados a escala de paisaje. De esta forma, el nivel de organización de macrohumedal podría ser conveniente para inventariar y mapear a escala regional.
Por último y a modo de síntesis general y abarcativa, en el curso-taller “Bases ecológicas para la clasificación e inventario de humedales en Argentina”, los profesionales participantes sugirieron en cuanto al sistema de clasificación a emplear, tener en cuenta algunos requisitos básicos (Malvárez y Lingua, 2004; Bó et al., 2004):
• que el sistema sea jerárquico;
• que contemple la componente funcional de los humedales;
• que utilice términos fáciles de entender;
• que contemple la existencia de denominaciones locales;
• que sea abierto a eventuales cambios;
• que sea fácil de implementar;
• que incluya tanto a los humedales naturales como a los de origen antrópico; y
• que la clasificación cuente con una base científica sólida.
Criterios de clasificación utilizados

martes, 21 de agosto de 2012

Clasificación de humedales


a clasificación e inventario son dos enfoques de una misma tarea de organización de la información, que difieren fundamentalmente en las preguntas que pretenden responder: la clasificación apunta a identificar qué es y cómo es alguna entidad; mientras que el inventario busca determinar dónde está, cómo está y cuánto hay (Nugent, 2004).
PROBLEMAS VINCULADOS CON LA CLASIFICACIÓN DE HUMEDALES
El propósito general de cualquier clasificación es organizar la información existente. En los sistemas naturales es importante adicionar a la clasificación criterios funcionales, porque cuanto más se sepa de su funcionamiento mayor beneficio se podrá obtener al aplicar estos conocimientos a su manejo. Lo importante de la clasificación funcional es que no incurre en el error que conceptualmente se comete en las clasificaciones por regiones geográficas, o biogeográficas (Neiff, 2001). Biogeográficamente, muchos componentes (tanto plantas como animales acuáticos), son transgresivos a las ecorregiones terrestres, por lo que el criterio termina siendo conceptual y operativamente erróneo. Dentro de una misma región geográfica coexisten humedales muy diferentes, mientras que algunos humedales son comunes a muchas regiones distintas (funcionalmente hablando).
La caracterización de los humedales en una agrupación jerárquica y funcional no es para nada sencilla, dada la variabilidad espacial y temporal propia de los mismos. Antes ya de comenzar a elaborar el inventario y la clasificación de humedales, surge el primer problema: poner límites concretos y discretos a un sistema natural, continuo, y que varía en el tiempo y el espacio, ya que según la definición propuesta y la escala de trabajo adoptada, la superficie abarcada por humedales puede ser mayor o menor.
El número de clases o subsistemas dentro de un humedal puede variar ampliamente, dependiendo de características propias como la diversidad de hábitats que presenta el humedal, y de cuestiones ajenas al sistema como la escala de las imágenes satelitales y de los mapas finales sobre los que se realice la delimitación, inventario y clasificación. (Cowardin y Golet, 1995). Al utilizar las convenciones de mapeo, no se pueden incluir todos los detalles y características observables en el terreno. Así, dado que existe un límite tanto del tamaño de la unidad que puede mapearse como del tamaño del ambiente que puede identificarse en una imagen satelital y/o fotografía aérea, la clasificación usada para el mapeo será dependiente de la escala de trabajo. Esta escala dependencia es válida asimismo para los atributos que pueden describir a las unidades identificadas, por cuanto las propiedades emergentes de cada nivel de organización suelen manifestarse en distintas escalas .
Las clasificaciones de humedales (y por ende las comparaciones entre ellos) deberían siempre especificar la escala en que se hacen. En la medida en que ésta pasa de lo local a lo regional, disminuye la percepción de detalles y van quedando los atributos de mayor peso estructural y funcional del paisaje . A este nivel es posible establecer grupos funcionales de tierras húmedas, cuyas similitudes están dadas por los procesos fundamentales que regulan la sucesión natural del sistema en su conjunto.

martes, 14 de agosto de 2012

Humedales del Rio Atuel, reclaman protección


Reclaman al Gobernador Pampeano por la protección de los Humedales. Hay preocupación a nivel internacional  por el avance de la degradación de los Bañados del Río Atuel.
La asociación Alihuen junto a más de 360 instituciones, (ONGs, asociaciones, cámaras, prensa, autoridades, fundaciones, ver anexo) le reclamaron el pasado miércoles 15 de noviembre al Sr. Gobernador de la Provincia de La Pampa, Ing. Carlos Verna una pronta respuesta a la petición que con las firmas de 22.500 (veintidosmil quinientas) personas le entregaron el 31 de marzo del corriente año en la ribereña localidad de Algarrobo del Águila, (Bañados del Río Atuel) Prov. de La Pampa, Patagonia Argentina.
Allí, el 31 de marzo en Algarrobo del Aguila se le solicitó al Sr. Gobernador de La PAMPA que inicie el pedido formal para que los Bañados del Atuel sean incorporados a la Lista de Humedales de Importancia Internacional. Para este acontecimiento y por el símbolo de lucha y perseverancia de los pobladores ribereños de los ríos Atuel, Salado, Chadileuvú y Cura Có, la Asociación Alihuen delegó en el Profesor Pablo Bravo, Presidente de la Comisión de Fomento de Algarrobo del Aguila la entrega del documento y las firmas.
¿Porque nos preocupa conservar los humedales del Río Atuel?
Nos preocupa porque este ecosistema es único y cualquier evento que suceda aguas arriba (corte del río y/o contaminación) lo afecta. Su degradación perjudica directamente al Hombre, su entorno, las especies migratorias y el corredor Biológico del Centro Oeste de la República Argentina, integrado por los humedales de Laguna Brava (Prov. de La Rioja), Lagunas y Bañados de Guanacache (Prov. de San Juan, Mendoza y San Luis), Laguna Llancanello (Prov. de Mendoza), Bañados del Atuel (Prov. de La Pampa), Laguna Blanca (Prov. de Neuquén) y Lagunas del Sur Sanluiseño (Prov. de San Luis) manifestó Leandro Altolaguirre (Ing. Agrónomo, Especialista en Paisajismo y Ambiente y Presidente de Alihuen).
Los humedales son ecosistemas de gran importancia por los procesos hidrológicos y ecológicos que en ellos ocurren y la diversidad biológica que sustentan.
Entre los procesos hidrológicos que se desarrollan en los humedales se encuentran la recarga de acuíferos, cuando el agua acumulada en el humedal desciende hasta las napas subterráneas. Las funciones ecológicas que desarrollan los humedales favorecen la mitigación de las inundaciones y de la erosión costera. Además, a través de la retención, transformación y/o remoción de sedimentos, nutrientes y contaminantes juegan un papel fundamental en los ciclos de la materia y en la calidad de las aguas.
Los humedales generalmente sustentan una importante diversidad biológica y constituyen hábitats críticos para especies seriamente amenazadas. Diversas actividades humanas requieren de los recursos naturales provistos por los humedales y dependen por lo tanto del mantenimiento de sus condiciones ecológicas. Dichas actividades incluyen el manejo de vida silvestre, el pastoreo, el transporte, la recreación, el turismo, la pesca, la actividad forestal y la agricultura.